Si quieres ver la entrevista completa, puedes pinchar en este enlace para verla en YouTube.
¿Por qué repetimos ciertos patrones en nuestras relaciones? ¿Por qué dependemos tanto de la validación de otra persona? ¿Por qué nos cuesta tanto poner límites sin sentirnos culpables?
Para entender cómo influye la autoestima en nuestras relaciones de pareja, hemos hablado con Aura Márquez, psicóloga y directora del Centro de Psicología Viva en Palma de Mallorca, especializada en terapia de pareja y sexual, EMDR, trauma y apego, en el podcast de Vivelavita.

El mito de la media naranja: por qué es peligroso esperar que tu pareja te complete
A nivel social se nos ha vendido mucho la idea de que la pareja viene a completarnos, de que ahí fuera está nuestra “media naranja” esperándonos. Según explica Aura Márquez, esta creencia es peligrosa porque ninguna relación puede sostener el peso de convertirse en la única fuente de seguridad, valoración o felicidad de una persona. Es como pedirle a una sola columna que sostenga toda una casa: tarde o temprano se resentirá.
Todos necesitamos afecto, reconocimiento y conexión, pero el problema aparece cuando buscamos exclusivamente fuera aquello que no hemos podido construir dentro de nosotros mismos. En esos casos, cualquier desacuerdo o distancia puede sentirse como si se moviera el suelo bajo nuestros pies, y la relación puede volverse muy dependiente, generando demandas constantes de atención y seguridad.
Las relaciones más saludables, señala Aura Márquez, no son aquellas en las que una persona rescata a la otra, sino aquellas en las que ambas caminan juntas, apoyándose mutuamente sin dejar de sostenerse en su propio pie.
Cómo la autoestima baja alimenta los celos y la necesidad de validación
Cuando la autoestima es frágil, tendemos a mirar la relación a través de un cristal empañado por las inseguridades. Esto hace que incluso en una relación sana podamos percibir amenazas donde no las hay.
Aura Márquez describe la autoestima como un regulador interno que necesita flexibilidad: si está demasiado inflada, podemos perder contacto con la realidad; pero si está demasiado baja, cualquier situación puede convertirse en una prueba de nuestra valía. Un ejemplo cotidiano: una demora en responder un mensaje, o la necesidad de la pareja de tener su propio espacio, puede activar miedos profundos de rechazo o abandono.
A partir de ahí aparecen conductas como los celos, la vigilancia, la necesidad de control o la necesidad constante de confirmación y, paradójicamente, esos intentos de proteger la relación acaban erosionando justamente lo que se quiere cuidar.

El “cristal empañado”: cómo vemos amenazas donde no las hay
Aura Márquez lo compara con agarrar una planta con demasiada fuerza para que no se mueva: al final acabamos dañándola.
"No se puede agarrar algo que necesita crecer de manera espontánea".
Por eso, subraya, es tan importante diferenciar lo que realmente ocurre en la relación de lo que realmente nos ocurre a nosotros mismos.
Otra trampa habitual asociada a la baja autoestima y al miedo al abandono es la tendencia a complacer en todo, dejando de lado las propias necesidades con tal de que todo vaya bien y de no molestar a la otra persona.
Poner límites en pareja sin sentir culpa
Poner límites no es, según Aura Márquez, algo que dependa únicamente de la autoestima. También influye que, culturalmente, no se nos ha enseñado a poner límites, ni a decir que no sin que la otra persona se sienta mal, del mismo modo que tampoco se nos enseña a recibir los límites de los demás.
En este país, señala, se nos suele enseñar que ayudar o volcarnos en los demás es más importante que volcarnos en nosotros mismos, y muchas personas aprenden que, para ser queridas, tienen que estar continuamente adaptándose a los demás. Pero en una relación sana no se trata de desaparecer para que el otro ocupe más espacio.

Poner límites implica reconocer que tenemos necesidades, opiniones y emociones que tienen tanto valor como las de la otra persona. Decir que no, explica Aura Márquez, no es cerrar una puerta: es señalar el marco que protege esa puerta, es decir, proteger la relación.
La culpa suele aparecer cuando confundimos los límites con el egoísmo. Aura Márquez propone una imagen muy clara: los límites saludables son como las orillas de un río, que no impiden que el agua circule, sino que le dan un cauce por el que fluir. Las relaciones más satisfactorias, concluye, son aquellas en las que ambas personas pueden expresar adecuadamente lo que necesitan, desean y piensan.
La verdadera intimidad nace cuando podemos mostrarnos tal y como somos, en un espacio de seguridad y sin miedo a ser juzgados.
Un ejercicio sencillo para empezar a cuidar tu autoestima
Aura Márquez propone un primer paso muy sencillo, basado en su método de trabajo: hacer cosas simples, pero de forma repetida. El ejercicio consiste en observar cómo nos hablamos a nosotros mismos, preguntándonos: ¿qué me digo cuando cometo un error o cuando me siento rechazado? ¿Se lo diría yo a alguien a quien quiero, a mi hijo o a mi hija?
También recomienda revisar la lista de derechos asertivos —tengo derecho a equivocarme, tengo derecho a ser valioso, tengo derecho a ser importante— para identificar cuáles nos estamos negando a nosotros mismos. La autoestima, insiste, no aparece de golpe: se construye poco a poco, como un jardín que hay que abonar, podar, cuidar y observar.
Desde Vive la Vita siempre encontrarás un equipo para poder consultar dudas o pedir recomendaciones de profesionales que puedan ayudarte de forma personalizada en tu relación de pareja.
💜 Tu bienestar es nuestra razón de ser; gracias por dejarnos formar parte de él.

Celos en la pareja: por qué aparecen y cómo gestionarlos sin dañar la relación
Orgasmo en pareja: Marina Castro desmonta los grandes mitos sexuales
Si la primera vez no fue perfecta, no significa que estemos en crisis
¿Cómo usar los diferentes vibradores para parejas? Con imágenes y explicación
La técnica del sándwich erótico: pedir lo que quieres sin herir ni ofender.
Fatiga de ligar: por qué las apps de citas te agotan emocionalmente